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La moda, bien cultural

La moda es, como otros, un bien de la cultura, y debe entonces, abordarse a partir de algunas categorías que los estudios culturales proponen, si deseamos comprenderla en su real dimensión. 

Acostumbramos a pensar la moda en relación a la industria de la indumentaria, pero el concepto de MODA que pongo en reflexión aquí, es el de aquel uso o costumbre que está en boga en determinada región durante un cierto periodo, esa tendencia adoptada por una gran parte de la sociedad, la cual es aplicable tanto a los bienes materiales como a las tendencias ideológicas, políticas, sociales, artísticas, etc.

En las sociedades occidentales capitalistas modernas contemporáneas "la moda" se constituye como un bien de lujo,  que responde a las reglas del juego que plantea el mercado, y se encuentra frecuentemente lejos de ser una producción social, que responde a un habitus (Bourdieu, 1970), es decir, a un sistema de valores, a ideas, ideologías o cosmovisiones, a sistemas de educación y costumbres, que constituyen el capital cultural de esa sociedad, y son creados en un campo de producción específico, un campo "de relaciones objetivas entre los individuos o las instituciones" (Bourdieu, 1970, 210). 

Dentro de esas reglas de juego, los objetivos de esas producciones son: el consumo y la prosecución de la "hegemonía" (Gramsci) que demanda la industria cultural, y las demandas para la legitimación radican en la necesidad de constituir "firmas" legítimas, lo que se traduce en su capacidad de generar tendencia, incentivar el consumo, alimentar al mercado y liderarlo. 

Un fenómeno propio de dichas reglas de juego, es que aún cuando una firma se "subvierta" a la dominante, su puja será por liderar el mercado y, en definitiva, al consumo, por lo que, en tanto bien de la cultura, las vanguarias que emergen como rupturas, finalmente son absorvidas por su campo de injerencia transformándose en retaguardia para una nueva vanguardia. 

En este sentido, se trata de campos de producción que se retroalimentan y mantienen vigentes, reflejando a veces improntas de la cultura que les dan origen, y otras a la inversa. Siempre midiendo su hegemonia, poder y vigencia en los términos que propone el mercado y que finalmente les otorgan valor.  



Bibliografía: 
Bourdieu, Pierre. Sociología y cultura. México: Grijalbo, 1990.
Bourdieu, Pierre. El sentido social del gusto. Elementos para una sociología de la cultura. México: Siglo XXI. 2010
 

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